21.7.05

Sin acuse de recibo


Gracias, infinitamente a todos los que me llenáis de comprensión y cariño.
Sin conoceros, sin tocaros, os quiero. (Sonó recursiiiiiiiiiiiiiiii)
He aquí una debilidad mía, ajajajaáaaaa.... o una imprudencia, o un arrebato, o un descargo necesario, ya no sé...

Le mandé unas líneas al patán de los cojones.
Sin acuse de recibo. Para ahorrarle el tener que responder. (Sobre todo porque su miedo infinito a TODO se lo impediría)
Lo transcribo aquí.
Es un poco patético, lo reconozco.
Porque, ahora que releo, no estoy de acuerdo con algunas cosas... pero bueno, sigo siendo una ingenua de mierda para cosas vitales y de cariños, me temo.
(Este blog se está convirtiendo en una novelita a plazos ¿se fijaron?)



"Creí que no llegaría a escribir esto. Pero sí.

Lo siento. Lo necesito. Lo preciso para continuar.

Espero que después de escribirlo ya todo se borre, de mi cabeza, de mi ser, de mi memoria, de mis entrañas, de mi todo.

Lo espero, lo deseo.



He tratado de explicarme. De buscar. De justificar.

Y, no. No encuentro un por qué lógico.

Lo siento.

No puedo.

Nada que me indique cómo un amigo puede llamarse a sí mismo amigo y luego desaparecer del mapa, de ese modo.

Y digo amigo, nada más.

Y nada menos.



Necesito continuar, y no puedo.

Porque me siento usada. Porque me siento imbécil. Porque me siento engañada.

Porque creí, de veras, que podía contar contigo.

Tal vez tú también lo creíste, y en algo te fallé, no recuerdo. Ya te dije en su momento que tengo una gran laguna.



Simplemente sé, por descontado, que estas cosas pasan por confiar en quien no se debe.

El problema, es que yo creí que sí debía confiar en ti. El error es que creí que me demostraste que sí se podía confiar en ti.

Pero da igual. Esto no es más que puro desahogo.



Porque, como ya he dicho, me siento tremendamente imbécil.

Porque en ningún momento he pretendido nada más, nada que tú no quisieras.



Porque, te puedo asegurar que el último día que te vi, en(omito la ciudad, jaja), sabía que me estabas mintiendo, que seré gilipollas, pero no tanto.



Sé que si no hubiera tenido nada que devolverte no hubieras quedado conmigo.

Lo tengo claro.

Ahora más que nunca.



Y me duele, sinceramente.



Me duele que no fueras capaz de decírmelo.

Me duele que no tuvieras el arrojo que sí tuviste para tantas mentiras.



Me duele porque te consideraba mi amigo, no por otra cosa. No vayas a pensar.

Me duele perder una amistad cuando la valoro. Sobre todo cuando me dicen que me van a demostrar lo que significa “ser un buen amigo”. Gracias.



De todas formas, sí, me lo demostraste cuando estaba ingresada, ahí sí. Gracias.

Pero ya sabes, te dije lo de las facturas, y te lo repito, ahora en serio, que si lo deseas me las puedes pasar. Y lo pones en el currículum, como consulta. No hay problema.



Te repito: no me eches mucha cuenta. Es un descargo. Me hace falta. Mucha falta.

Lo necesito. Necesito seguir con mi vida.



(Lo de las facturas lo decía en serio, sin problemas, eh)



Lo de la cuenta, la de (xxxx), por si te queda alguna duda, quiero que tengas claro que fue sin querer. Es decir, que te agregué, obviamente queriendo, pero sin intención de comprobar nada. Te agregué como agregué a todos aquellos que consideraba mis amigos, y punto.

No me dedico a perseguir a nadie.

Claro está que de paso me sirvió para darme cuenta de que alguno que yo pensaba que era mi amigo no lo era tanto, cosas de la vida. Siento que sea así.



De todos modos, es un alivio saber que no soy la única. O no, no sé si es un alivio, o si una se siente más gilipollas aún. Es una sensación extraña.

Supongo que desde la otra parte tampoco se llevará muy bien, o sí. Quizá uno se sienta más omnipotente, no sé.



Es igual.

El mundo es un pañuelo, de veras.

Y al final, todos nos acabamos tropezando con el mismo patán.

Por desgracia.



Pero, como ya te dije, y lo dije muy sinceramente, en eso soy incapaz de mentir, espero que te vaya muy bien, de verdad. Lo espero, lo deseo. Por ti, porque creo que en el fondo te lo mereces.



Y, bue… ya dije, descargos, desahogos, un poco de todo, no sé si me dejo algo.

Probablemente. Pero, tranquilo, no creo que vuelva a escribirte. Vamos, no. Tranquilo.

Soltando lastres.

Un peso muerto menos, creo.



Me da pena. Porque el sabor de boca se amargó. Después de lo bueno que me diste.

Cuando las cosas se hacen de cara no amargan tanto, te lo aseguro. No soy psicóloga, pero sí sé que más vale un dolor a tiempo que una agonía a plazos.

Y más vale hacer que prometer.

Me dejo de refranes, palabras y milongas, lo siento. Mucho desahogo acumulado, me temo.



Ya está.



Cuídate, y sé feliz.



Un beso."






"Estas letras no las protestaré"


Mentira... ahora pienso que ... ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡La concha de su madre!!!!!!!!

19.7.05

Pañuelo


Definitivamente, el mundo es un pañuelo. Y el de los patanes es el mismo.
Una sabe que puede estar tranquila... Un imbécil nunca dará un paso sin delatarse, tarde o temprano se le notará la mancha en la bragueta.

Patán engreído. Tan simple como eso.
Tan simple como llamar a las cosas por su nombre.
Tan simple como echarle un par...

Desahogo. No son más que desahogos...
Malditos desahogos.
No quisiera necesitarlos.

Simplemente... Como me dijo un amigo: Las cosas no se dicen, se demuestran.
Ahí tuvo mucha razón. Gracias. Gracias. Gracias.

18.7.05

Disco Duro


Te llevo dentro.
Conmigo.
Es inútil que huya.
Allá donde voy, tú vas.
En mis sueños, en mi mente,
En mí misma, en mi ego.
Adentro mío.

No quiero soñarte, digo.
Y… cada día, cada día
Tu voz me despierta.
Cada día.
Cada día.
Eres como una sombra que no consigo borrar
Ni a soplidos
Ni a gemidos
Ni a berridos.

Sombra. Yo. Dentro.
En la raíz.
ctrl.+Alt.+ supr.
Reiniciar.
Eso haré.
Sin remedio.
Reiniciar mi alma.
Mi sentir.

Casualidades


No puede ser, digo.
Y, miro.
Y leo.
Y… ¿puede ser?
No, no creo.
Mucha casualidad.
Demasiada.
No hago más que encontrar su rastro sobre la nieve.
Sin querer.
No quiero. No quiero. No quiero.
Necesito mi vida.
Recuperar mi vida.
No más interferencias.
No más sueños.
Y, sin embargo… su nombre, su rostro, su voz…
De madrugada me ronda el oído, el subconsciente, mis sueños.
Joder.

Y…uf... Parecía tan… ¿inofensivo?
Da igual, este post es una chorrada.
Algo me removió de nuevo. Parezco un volcán a punto de estallar.
Así de simple.

10.7.05

Te soñé hoy

Te soñé hoy

Y eras real
Y me abrazabas
Y me decías: “qué bonita eres”
Y luego decías, entre lágrimas:
“No sé qué hacer con tu vida”
Y ahí sabía yo que te referías a la tuya.
Y desperté.
Y sabía yo que me refería a mí, y a la mía.

Y quise dormir, para verte de nuevo.
Pero no volviste.
Ya no estabas.
Desapareciste, de mi sueño.
De mi vida.

Parecías tan… desamparado…
¿O era yo?
Dicen que en los sueños todos los actores somos nosotros.
Entonces, si es así, por una vez, fui tú, tú fuiste yo.
Por una vez…

Sólo fue un sueño.
Me trajo tu aroma, tu voz, tu aliento, tus brazos,
Tu todo.
Pero tú no estás.
De nuevo el vacío.
Tras de ti la nada.

Sólo tu eco.
“No sé qué hacer con tu vida”

Como si de ti dependiera…

Era un sueño.

Necesito que alguien me diga eso,
Para creer que no depende de mí.
Es posible,
Es posible,
Es posible.

4.7.05

Necio

El Necio.
El Necio, me digo.
No tiene Hue...
No.
Desatada.
Ando desatada.
Huracanada.
Ola que todo lo tira.

Ya dije, ya...

Pasen y vean,
Al Necio

Desbarata

Desbarata

Que encima, seguramente,
El muy patán
Creerá que la loca lo persigue
Já!

Eso desbarata

Me carcome

Porque dan ganas,
De, exactamente,
Ahora sí,
Hacerlo.

Y ponerme el mundo
Por montera
Y gritarle
Y decirle que no,
Jodido patán, que no,
“Te crees importante y no lo eres”

Eso sí, para mentir, por favor,
Por favor,
Por favor,
Hay que hacerlo de verdad.
Gilipollas de mierda.

La loca esta no te persigue, coño.
La loca sólo creyó que, como tú le dijiste y aseguraste mil veces,
Eras su amigo:
“Te voy a demostrar lo que es un amigo de verdad”
Te metes por el culo tu amistad de mierda, cabrón de los cojones.

La loca vale más por lo que calla que por lo que cuenta.

He dicho.