Tengo que buscar algo que me distraiga de ti
Algo que e ayude a olvidarte
A dejar de pensarte
De olerte
De buscarte
De sentirte
Aprender a creer que la vida sin ti es posible
Como lo era antes de que tú llegaras
Antes...
Cuando el mundo era plano...
Antes...
He de hacer algo, y he de hacerlo ya.
Sin treguas. Sin pausas.
No más plazos.
He de creer que es posible. He de creerlo.
Aunque duela. Aunque sangre.
Aunque no sepa cómo gritar, ni cómo llorar.
He de olvidarme de ti.
Ya.
Aunque no quiera.
Aunque no pueda.
Ya.
¿Viste qué fácil?
21.6.05
19.6.05
Conflictos
Sí, conflictos...
Entre mis deseos y mis ganas
Entre mis ansias y mis sueños
Entre mis apetencias y mis realidades
CONFLICTOS
¿Cómo resolverlos sin sentirse una fulana?
He aquí el dilema...
Entre mis deseos y mis ganas
Entre mis ansias y mis sueños
Entre mis apetencias y mis realidades
CONFLICTOS
¿Cómo resolverlos sin sentirse una fulana?
He aquí el dilema...
Y, bien, ¿Cómo andas?
Sin respuesta.
Ni bien ni mal.
Vamos.
Estamos.
No es mucho.
Ni poco.
Según se compare.
En ocasiones el espejo se tropieza conmigo, me para, es sólo para fustigarme, ya lo sé. De sobra que lo sé. Bien. Piedritas en el camino.
Por lo demás, no hay novedad muy grande. Sencillamente me quedé un poco inerte, como menguada. El calor. "La calor" , como decimos en el sur.
Como si se cerraran aquellos sitios por donde saco la rabia, el llanto o el dolor, y también los de la risa, el amor o el júbilo. Todos. Se me cerraron. De golpe.
Pasajero. Espero. Deseo. Anhelo que sea pasajero.
¿Cómo ando?
¿Comparada con quién?
¿Con los buenos? ¿Con los malos? ¿los enfermos? ¿los sanos? ¿los pobres? ¿los ricos? ¿los tristes? ¿los felices? ¿los amantes? ¿los envidiosos? ¿los gobernantes? ¿los estudiantes cargados de exámenes finales? ¿las amas de casa? ¿los parados? ¿los obreros? ¿los sintecho? ¿los jubilados? ¿los maltratados? ¿los que extorsionan? ¿los aterrados? ¿los desvalidos?
¿Con quién?
Depende
En un punto medio, supongo. Por no ser injustos.
Ni bien ni mal.
Vamos.
Estamos.
No es mucho.
Ni poco.
Según se compare.
En ocasiones el espejo se tropieza conmigo, me para, es sólo para fustigarme, ya lo sé. De sobra que lo sé. Bien. Piedritas en el camino.
Por lo demás, no hay novedad muy grande. Sencillamente me quedé un poco inerte, como menguada. El calor. "La calor" , como decimos en el sur.
Como si se cerraran aquellos sitios por donde saco la rabia, el llanto o el dolor, y también los de la risa, el amor o el júbilo. Todos. Se me cerraron. De golpe.
Pasajero. Espero. Deseo. Anhelo que sea pasajero.
¿Cómo ando?
¿Comparada con quién?
¿Con los buenos? ¿Con los malos? ¿los enfermos? ¿los sanos? ¿los pobres? ¿los ricos? ¿los tristes? ¿los felices? ¿los amantes? ¿los envidiosos? ¿los gobernantes? ¿los estudiantes cargados de exámenes finales? ¿las amas de casa? ¿los parados? ¿los obreros? ¿los sintecho? ¿los jubilados? ¿los maltratados? ¿los que extorsionan? ¿los aterrados? ¿los desvalidos?
¿Con quién?
Depende
En un punto medio, supongo. Por no ser injustos.
14.6.05
Afuera
Luce el sol, afuera
Llueve dentro
Frío dentro
llanto dentro
Es tan sencillo pararse, mirar y creer que nada es posible
que una piensa entonces que todo un mundo puede estar hecho de cartón piedra.
Alucinaciones de colores
Papel quemado
Peces mojados
Nada
Charcos
Juguetes rotos
A la deriva
Calendario en rojo
en negro
en gris
en blanco
blanco abrasador
Días infinitos.
Sin caricias ni pomadas ni mantas ni abrazos ni besos por giro postal ni calor urgente que desentumezca los huesos
Infinitos, a solas. Fríos y opacos. Vacíos.
Caracola del mar.
Y ese run run, a lo lejos.
Y ese run run.
Y su eco.
Llueve dentro
Frío dentro
llanto dentro
Es tan sencillo pararse, mirar y creer que nada es posible
que una piensa entonces que todo un mundo puede estar hecho de cartón piedra.
Alucinaciones de colores
Papel quemado
Peces mojados
Nada
Charcos
Juguetes rotos
A la deriva
Calendario en rojo
en negro
en gris
en blanco
blanco abrasador
Días infinitos.
Sin caricias ni pomadas ni mantas ni abrazos ni besos por giro postal ni calor urgente que desentumezca los huesos
Infinitos, a solas. Fríos y opacos. Vacíos.
Caracola del mar.
Y ese run run, a lo lejos.
Y ese run run.
Y su eco.
10.6.05
Fijación oral
Maldita canción, me digo... Hoy no pensaba hablar de este tema ya tan gastado... Maldita tortura...
(Hago un paréntesis en mí misma)
Sólo quería decir que hay días que me siento tan... tan... no tengo palabras...
Hay días en los que a todos les da por recordarte que pueden hacer lo que les plazca con tu vida, lo que deseen... porque tú les dejas, porque tú se lo permites, porque tú, y sólo tú te callas, otorgas.
Y será así, por siempre. Hasta el infinito y más allá. Hasta que aprendas a decir NO. Y, cuando aprendas, te saldrá un NO tan extraño, tan amargo... tan ronco... que los demás te dirán ingrata porque no les dejas ayudarte, encima...
(A vueltas del paréntesis, volvemos a regodearnos en nuestro charco)
Sí... sólo de errores se aprende... Vale, muy bien ¿y? Ahora tengo muchos aprendizajes en curso, coño... demasiados.
(Hago un paréntesis en mí misma)
Sólo quería decir que hay días que me siento tan... tan... no tengo palabras...
Hay días en los que a todos les da por recordarte que pueden hacer lo que les plazca con tu vida, lo que deseen... porque tú les dejas, porque tú se lo permites, porque tú, y sólo tú te callas, otorgas.
Y será así, por siempre. Hasta el infinito y más allá. Hasta que aprendas a decir NO. Y, cuando aprendas, te saldrá un NO tan extraño, tan amargo... tan ronco... que los demás te dirán ingrata porque no les dejas ayudarte, encima...
(A vueltas del paréntesis, volvemos a regodearnos en nuestro charco)
Sí... sólo de errores se aprende... Vale, muy bien ¿y? Ahora tengo muchos aprendizajes en curso, coño... demasiados.
9.6.05
Aséptico
Silencios
Sopor
Grados de calor
Que desintegran las ideas
Mi vida que se va
y vuelve otra
¿Nueva?
Me pregunto
Ni siquiera espero respuestas
Ya no.
Todo es calor.
El calor no duele
Ni la yema de los dedos
Ni la punta de los cabellos
Compás
Rumor
Latir latir latir
...Este calor...
Corazón indómito, ¿te vas a callar de una vez?
¿No ves que no está? ¿No ves que no estuvo?
Calor.
El calor me da frío.
La distancia me da frío.
Calma.
Todo en calma.
Vamos bien.
Un rayo ha caído sobre mi cerebro.
Su nombre, su nombre, su nombre....
Mensaje impersonal en un buzón apenas visitado, también impersonal.
Todo es tan impersonal... tan aséptico... que hasta eso duele.
Sopor
Grados de calor
Que desintegran las ideas
Mi vida que se va
y vuelve otra
¿Nueva?
Me pregunto
Ni siquiera espero respuestas
Ya no.
Todo es calor.
El calor no duele
Ni la yema de los dedos
Ni la punta de los cabellos
Compás
Rumor
Latir latir latir
...Este calor...
Corazón indómito, ¿te vas a callar de una vez?
¿No ves que no está? ¿No ves que no estuvo?
Calor.
El calor me da frío.
La distancia me da frío.
Calma.
Todo en calma.
Vamos bien.
Un rayo ha caído sobre mi cerebro.
Su nombre, su nombre, su nombre....
Mensaje impersonal en un buzón apenas visitado, también impersonal.
Todo es tan impersonal... tan aséptico... que hasta eso duele.
8.6.05
Insecticida
Bohhh... todo lleno de hormigas. Cuajado. Miles. Millones! Millones! Cierto. Es cierto. De veras.
Me levanto, voy al baño, me miro al espejo y, ¡ay! me pican... me pican... se me suben... ¡es mi baño! ¡fuera!
Tremendo dilema.
Nunca pasé miedo por un insecto. Nunca. Ni asco. Nunca. Pero nunca maté uno conscientemente. No digo yo que no los pise sin querer mientras camino, esa es otra historia.
Dilema.
Millones de hormigas.
Lo puedo asegurar. Lo rejuro.
Recuerdo la vez que tuve que deshacerme de un nido de ratones... sí, son dañinos... pero... lo pasé remal, qué carajo... tardé días en decidirme...
Esto no puede tardar tanto, se me suben, me pican, muerden. Están inquietas.
Recuerdo las últimas páginas de "Cien años de soledad", me pongo neurótica.
No hay bebés con colita de cerdo, menos mal.
Recuerdo la bomba atómica... vaya comparación... para ellas debe ser similar, me digo... "sí, tú haz todo lo posible por sentirte culpable, masoca de mierda"
Dicen que una vez hecho algo, las demás veces cuestan menos... quizás a partir de ahora me aficioe a usar insecticida como arma antisectos sin mala conciencia ni devaneos conmigo misma ni nada por el estilo. Hoy tuve que escribir; efectivamente me sentí mala, ¿qué carajo hago matando a millones?
Me sentí como una gigante aplantando a millones indefensos...
Pero... picaban tanto... y... era mi baño...
Millones... lo juro...
"Las hormigas
Tracey era niña en un pueblo de Connecticut, y practicaba entretenimientos propios de su edad, como cualquier otro tierno angelito de Dios en el estado de Connecticut o en cualquier otro lugar de este planeta.
Un día, junto a sus compañeritos de escuela, Tracey se puso a echar fósforos encendidos en un hormiguero. Todos disfrutaron mucho de este sano esparcimiento infantil; pero a Tracey la impresionó algo que los demás no vieron, o hicieron como que no veían, pero que a ella la paralizó y le dejó, para siempre, una señal en la memoria: ante el fuego, ante el peligro, las hormigas se separaban en parejas, y de a dos, bien juntas, bien pegaditas, esperaban la muerte"
Eduardo Galeano.
Me levanto, voy al baño, me miro al espejo y, ¡ay! me pican... me pican... se me suben... ¡es mi baño! ¡fuera!
Tremendo dilema.
Nunca pasé miedo por un insecto. Nunca. Ni asco. Nunca. Pero nunca maté uno conscientemente. No digo yo que no los pise sin querer mientras camino, esa es otra historia.
Dilema.
Millones de hormigas.
Lo puedo asegurar. Lo rejuro.
Recuerdo la vez que tuve que deshacerme de un nido de ratones... sí, son dañinos... pero... lo pasé remal, qué carajo... tardé días en decidirme...
Esto no puede tardar tanto, se me suben, me pican, muerden. Están inquietas.
Recuerdo las últimas páginas de "Cien años de soledad", me pongo neurótica.
No hay bebés con colita de cerdo, menos mal.
Recuerdo la bomba atómica... vaya comparación... para ellas debe ser similar, me digo... "sí, tú haz todo lo posible por sentirte culpable, masoca de mierda"
Dicen que una vez hecho algo, las demás veces cuestan menos... quizás a partir de ahora me aficioe a usar insecticida como arma antisectos sin mala conciencia ni devaneos conmigo misma ni nada por el estilo. Hoy tuve que escribir; efectivamente me sentí mala, ¿qué carajo hago matando a millones?
Me sentí como una gigante aplantando a millones indefensos...
Pero... picaban tanto... y... era mi baño...
Millones... lo juro...
"Las hormigas
Tracey era niña en un pueblo de Connecticut, y practicaba entretenimientos propios de su edad, como cualquier otro tierno angelito de Dios en el estado de Connecticut o en cualquier otro lugar de este planeta.
Un día, junto a sus compañeritos de escuela, Tracey se puso a echar fósforos encendidos en un hormiguero. Todos disfrutaron mucho de este sano esparcimiento infantil; pero a Tracey la impresionó algo que los demás no vieron, o hicieron como que no veían, pero que a ella la paralizó y le dejó, para siempre, una señal en la memoria: ante el fuego, ante el peligro, las hormigas se separaban en parejas, y de a dos, bien juntas, bien pegaditas, esperaban la muerte"
Eduardo Galeano.
7.6.05
Distracciones
Te lo dije, corazón, presta atención, estate atento, esto no es bobada, ya lo sabes, y tú: que sí, que vale... y mirabas para otro ladito.
Pues ahorita mismo ya sé la atención que me pusiste: NADA.
Y me vienes con penitas, con llantos, con tu latir descompasado, con tu echar de menos... ¿¿¿qué te dije??? ¿lo ves? Ni te acuerdas. Estabas a otra cosa.
Y vives tu síndrome de perrito abandonado, pero, coño! ni eres el perrito del anuncio, ni te recogió en tu casa ni nada, leches, a ver si te enteras de una vez... que todo hay que decirlo.
Escucha bien, porque no lo voy a repetir. Escucha:
A ver, mira, abre bien los ojos. Sí, como platos.
Él ya tiene perro. Perra más bien. ¿Vale? Y no va a meter dos perras en una casa, que eso es mucha tarea. Joder, y no te pongas así, que ya lo sabías. Eso te pasa por ir de golfa. Y por no prestar atención cuando se dan las instrucciones del juego, por eso siempre pierdes al parchís.
Ya lo sabes, la próxima vez escucha más y sueña menos, bonito. Que te alteras muy pronto.
(A mi corazón de repuesto, el primero ya murió repetidas veces, por supuesto)
Pues ahorita mismo ya sé la atención que me pusiste: NADA.
Y me vienes con penitas, con llantos, con tu latir descompasado, con tu echar de menos... ¿¿¿qué te dije??? ¿lo ves? Ni te acuerdas. Estabas a otra cosa.
Y vives tu síndrome de perrito abandonado, pero, coño! ni eres el perrito del anuncio, ni te recogió en tu casa ni nada, leches, a ver si te enteras de una vez... que todo hay que decirlo.
Escucha bien, porque no lo voy a repetir. Escucha:
A ver, mira, abre bien los ojos. Sí, como platos.
Él ya tiene perro. Perra más bien. ¿Vale? Y no va a meter dos perras en una casa, que eso es mucha tarea. Joder, y no te pongas así, que ya lo sabías. Eso te pasa por ir de golfa. Y por no prestar atención cuando se dan las instrucciones del juego, por eso siempre pierdes al parchís.
Ya lo sabes, la próxima vez escucha más y sueña menos, bonito. Que te alteras muy pronto.
(A mi corazón de repuesto, el primero ya murió repetidas veces, por supuesto)
2.6.05
Que cese el son
Vendrán nuevas caras,
Nuevas.
Voces nuevas.
Olores nuevos.
Otros brazos también vendrán.
...Extraño...
Son los tuyos
Los tuyos
Los tuyos los que extraño.
Nuevas.
Voces nuevas.
Olores nuevos.
Otros brazos también vendrán.
...Extraño...
Son los tuyos
Los tuyos
Los tuyos los que extraño.
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