
Tan simple como eso.
Me enerva.
La mezquindad. Lo ruin. La falta de “yeyos”…
Estaba empezando a olvidar. Y, de repente… ¡zas!
Me encuentro desatada. Enervada. Indignada.
¿Por qué? No lo sé ¿A cuento de qué? Ni idea
Pero de nuevo, me siento iracunda, rabiosa, agitada…
Simplemente me da rabia pensar en todo lo que me ha quitado. Todo lo que me he dejado quitar. Mi serenidad, mi paz, mi calma… mi sosiego, mi confianza…
Y, otra vez, de nuevo, las ganas de pedir cuentas.
Las ganas de gritar. El deseo infinito de estrellar un muro.
No sé por qué… a lo mejor son defensas, puede ser.
Pero, lo que realmente me apetece es verlo arrastrarse y pedir perdón. No hay huevos.
Ni los habrá. No tiene. “Lobezno” de mierda.
Quiero que me devuelvas la confianza, mierda.
Quiero que me des aquello que te di sin pedirte nada a cambio…
Quiero poder creer en los demás de nuevo.
Quiero que me devuelvas mis noches,
Mis ilusiones, mis sueños…
Quiero creer que no todo hombre es un cerdo depravado
Tan sólo eso
No pido tanto,
Creo…
Quiero confiar y no sentirme estúpida por hacerlo.
Tan simple como eso.
…Bohhh…
Me canso de escribir acerca de un cabrón de las narices…