Quedan aún, quedan.
Queda mucho por cerrar. A cal y canto.
Mientras tanto iremos buscando la salida definitiva, como podamos, como sepamos.
Luego se verá.
Pero cada vez más cerca, del final.
Comienzan las despedidas. Decir adiós es fácil cuando sabes que es definitivo. Lo duro es cuando no sabes qué te espera, o cuándo volverá a juntaros la vida. A mí eso dejó de importarme hace mucho.
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