3.7.10

Brindo por el fracaso de la honestidad.

[O penúltima carta a un ser despreciable]


No te creo. No me creo nada de lo que me dices o me vayas a decir. Todo suena a impostura, a pose, a afectación ensayada. A engaño. A lavado de conciencia.
Todo, absolutamente todo en ti está podrido, manchado. Salpicado por tu lodo.

Te agradecería que, de ahora en adelante, te hicieras a la idea de que no existo, de que me morí. Así será todo más fácil. No te costará mucho, es lo que has hecho todos estos meses.

Te agradecería que no pidieras perdón por cosas que no sientes. Por cosas que has hecho, y haces, consciente de tus actos. Lo agradecería, de veras.

El día que te atrevas a afrontar tu cobardía y a dirigirte a mí con honestidad, hablamos. Pero dudo que ese día llegue. Lo dudo tanto que no lo creo.

Lo mínimo que se le puede ofrecer a alguien, digo lo mínimo y digo alguien, a cualquiera, es un poco de coherencia, un poco de honestidad. Y a ti te falta. Al menos conmigo.

Sé que ahora tienes el ego muy inflamado, y probablemente otras cosas que no son el ego. Por ello te agradecería que no trates de fingir algo que no es.

Sinceramente, alguna vez me gustaría saber cuánto tiempo y hasta qué punto he estado siendo engañada. No por masoquismo, sino por saber con la clase de persona que he estado proyectando mi vida. Perdón, con la clase de persona que creía estar proyectando mi vida. Obviamente era cosa mía, por tu parte nunca existió intención alguna de proyecto en común, ya que de ser así, yo, parte implicada, habría tenido noticias de qué pensabas, sentías o querías.

Y te digo esto porque creo que ni siquiera sabes a qué te refieres cuando pides perdón. Porque no tienes la más mínima idea de lo que es vivir, dormir, follar con alguien que te ha borrado de su vida hace mucho tiempo. No sabes lo que es tratar de hacer feliz a alguien para quien tú sobras o eres un estorbo.
No te haces la más mínima idea. Ni creo que te la hagas en un futuro.

De todos modos, no te preocupes, la mentira, la falacia, el engaño reiterado, no está mal visto. De hecho está en auge. Hay mucha gente que lo practica a destajo. Si tanta gente lo lleva a cabo quizá los que estemos equivocados seamos el resto, quienes nos damos a pecho descubierto. Si todas las moscas van a la mierda será por algo.

De nada por estos años. A mí me han costado mucho, espero que los disfrutaras y te quede mejor sabor de boca que a mí. Al menos tienes la certeza de que yo nunca te he engañado, y nunca, te lo aseguro, se me hubiera pasado por la cabeza hacerlo. Antes hubiera preferido hacerte sufrir con la verdad que verte perder el tiempo y acrecentar el dolor después.

No hay comentarios.: