19.6.10

Motivos para no seguir I

Cada vez le encuentro menos razones de peso, si se piensa racionalmente hay pocos motivos para continuar. Muy pocos. Y todos ajenos. Ninguno propio.

Cuando más conozco al género humano menos me gusta, definitivamente, no, no me simpatiza.

La vida no es justa, no sé por qué hay gente que se empeña en creer que todo sucede por algo, o que existe una especie de "justicia cósmica" para todos.
No, no la hay. Y nunca la habrá.

No importa cómo te comportes, cómo seas, si empatizas o no con tus semejantes, si crees en los demás, si los apoyas o te das a ellos. Da igual.
No importa que mientas, que mates, que seas un genocida, da igual. Probablemente nadarás en la abundancia y morirás de viejo postrado en una cama. Qué más da que el resto del mundo te la sude. Nadie va a venir a ponerte en tu lugar, y menos la vida, que bastante tiene con lo suyo.

Por esto y por otras más razones vivir se me hace cada día más cansado, más estúpido, más desalentador.

Para vivir es necesario tener esperanza, creer que las cosas pueden mejorar, soñar con que llegarán tiempos mejores, anhelar conocer a esas personas que serán importantes en nuestra vida y que aún no llegaron a ella.

Yo no creo eso.

Yo vivo aguardando la siguiente hostia. Vivo con el miedo incrustado, sabiendo que, tarde o temprano todos aquellos en quienes confío acabarán traicionando mi confianza.
Yo no vivo, sobrevivo.

Y no me gusta.

No me gusta pertenecer a un mundo en el que no se puede confiar. Me duele pensar que no existe nadie en quien se pueda creer. No me vale. Me sobra.

Tengo responsabilidades que atender, no es tan fácil irse.
Pero me planto. Eso sí.
Sé que no voy a continuar creciendo. Eso lo tengo claro. Ahora se trata de subsistir el tiempo que sea necesario, de estar mientras tenga que estar, porque no hay más narices.
Pero ése es otro tema.

No hay comentarios.: