4.4.05

Del amor y otros demonios

Me siento bien.

Y, sin embargo... Me asusta tanto esto nuevo... tanto... no quisiera que cambiara. No querría perderme de nuevo. Prefiero esta leve incomodidad de no saberte mío, esta desazón de saberme no-tuya. Lo prefiero.

Así estoy bien. Me siento viva. No soy tuya, ni de nadie. No eres mío. Me gusta. Lo prefiero.

Y, sin embargo... en las noches eternas tu voz me roza. Tus manos me acarician el pelo. Y, sin embargo... calientas mi cama, acompañas mi sueño. Y, sin embargo, estoy tan bien así... No quiero que cambie. No quiero cambiar. No quiero que cambies.

Prefiero esta complicidad sin dueños. Esta alegría de encontrarte. Esta tristeza de no verte.
Prefiero... prefiero... prefiero no ponerle nombre a esto nuevo que me asoma por el pecho.
Prefiero no hacerlo.
Estoy bien así.
Sabiendo que puedes irte cuando desees, sabiendo que si vuelves es porque deseas hacerlo.

Lo prefiero.

Sabiendo que nada te ata a mí. Sabiendo que nada me atas. Sabiendo, teniendo la certeza de que tus besos, esos que no has dado, son míos tantas veces yo quiera.

Lo que ocurre es que, en ocasiones, extraño tus labios, añoro tus brazos, tus ojos, tu forma de mirarme... , sin tenerte todo en ti es añoranza... algunos días una desea tenerte, una desea abrazarte, sentirte.

Pero, son algunos días.
Por lo general estoy bien. Prefiero la alegría enorme de encontrarte, prefiero la incertidumbre de no saberte mío.
Lo prefiero.
Sí, eso me digo: "Lo prefiero"

No hay comentarios.: