Van cuatro en tres días.
Después de más de diez años... cuatro...
Mierda. Siempre he pensado que es absurdo lesionarse, siempre.
Cuatro.
Mierda.
Me joden estas marquitas, porque luego me hacen soñar. Sueño con porciones de mi cuerpo, con pedacitos, con sangre, qué asco me da todo.
Y, sin embargo, hoy la noche ha sido muy bonita. Me he sentido muy deseada, he deseado también... bufff... dios... cuánto deseo a ese hombre... qué pena. Se me queda el sabor de boca de las marquitas de los brazos.
Creo que me estoy volviendo loca. No. Estoy loca. Esto no es normal.
Puedo asumir como normales muchas de las cosas que hago... pero, esto... esto ya no. Ni siquiera yo lo veo normal.
Confusa.
Espero que mañana llueva, doblemente. Lo deseo. No quiero usar tirantes, y quiero que llueva... mis motivos tendré...
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